“El resplandor del mal: la belleza que obedece”
En la historia y en la ficción hay colores que no solo decoran sino que declaran. El blanco y el rojo forman una pareja peligrosa, una dualidad que se repite en los símbolos del poder y del miedo. En el universo de Star Wars , la Guardia Imperial encarna esa dualidad a través de sus uniformes blancos y rojos, mientras que en la historia real el Ku Klux Klan también adoptó esas mismas tonalidades para representar jerarquías dentro de su estructura de odio. En ambos casos el color se convierte en lenguaje y el cuerpo en altar, y lo que se muestra como pureza o nobleza termina siendo el rostro brillante de la dominación El blanco no alude aquí a la paz ni a la bondad, sino a la esterilidad absoluta del poder. Es el color del vacío, el de la obediencia, el de un orden que no tolera manchas ni dudas. Su superficie metálica refleja la luz como una hoja quirúrgica, limpia, fría, impecable, sin espacio para el error humano. Frente a ella el espectador percibe no a una persona sino a una p...